domingo, 24 de enero de 2010
Sensualidad
Bailaba sintiendo la música como si estuviera dentro de su cuerpo. Empezó a sudar pero no le importó, ni siquiera lo notó. Seguía bailando, con los ojos cerrados y suspirando cada vez más fuerte. Sabía como le miraban los demás y el ansia que sus movimientos por encima de su cuerpo, provocaban en los oscuros deseos de los hombres. Sonreía pero mantenía los ojos cerrados, atenta para no cometer ningún fallo. Se expresaba con cada gesto, quería provocar, excitar, sentirse dentro de las perversas mentes. Pero también mantenía las distancias; diferenciándose de las cazadoras hambrientas de carne humana. Ella era una artista que disfrutaba únicamente con dibujar con su cuerpo, mediante sus movimientos, una escena de máxima sensualidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario