Siendo parte de la nada, sin rumbo en tu pecera, enjaulada por las mentiras, distinta a cómo imaginas. Actuando de ilusa, ejerciendo de bruja.
Es tu maldad que me enferma, es tu intención destructiva, tus armas mediocres de lengua viperina. Calla arpía, vulgar en tus maneras, envidiosa del mundo, de todos y de todo.
Finges, manipulas, deshaces y enredas. Tus mártires los débiles porque con los fuertes no puedes, ni te atreves.
Eres puñal en la espalda, incordio sofocante, mosca puñetera. Tu vida es la feria de las vanidades, tus valores corrompidos, tu cara, una caricatura malintencionada.
Soledad es tu nombre, amargura lo que nada en tu alma y de entre todas tus víctimas, tu misma, la más dañada.
